En el estudio: Ruby Chishti

Ruby Chishti está arrodillada en un rincón de su estudio, una habitación de paredes blancas y suelo de madera, con una ventana a sus espaldas que muestra una vista de un lago y árboles. Ruby es una mujer paquistaní-estadounidense de piel medio clara y pelo corto y oscuro. Lleva mono, camiseta blanca de tirantes y sombrero marrón, y trabaja con tiras de tela en una escultura en forma de vestido que está montando en la pared.
Ruby Chishti en su estudio de Lake Peekskill, NY

Ruby Chishti es una artista paquistaní-estadounidense, afincada en Brooklyn, Nueva York, y becaria Joan Mitchell 2024. Entrevistamos a Chishti sobre su trabajo y su práctica creativa en marzo de 2025.


Coser -un acto tan antiguo como la propia supervivencia- es mi lenguaje de trabajo, calidez, remiendo, narración y resistencia. Mi práctica surgió de mi modo de vida, moldeado por la necesidad y la resistencia.

Recojo lo olvidado: ramitas caídas, ropa desechada, paja, retales de tela, cada fragmento lleva una historia, cada puntada guarda un recuerdo. Me impongo normas, que luego rompo, experimentando con la forma y el estilo. La inspiración, cuando sigue ciegamente cada impulso, no es libertad, sino una especie de esclavitud.

Creo obras que se enfrentan a la fragilidad del ser, planteando cuestiones existenciales sobre la falibilidad humana, el amor y la pérdida. Autobiógrafa de corazón, intento contar mi historia como una historia universal: una meditación sobre la pertenencia, sobre mi lugar en el mundo. Mi obra habla con una voz colectiva, un lenguaje que busca la conexión.

Stratigraphy Of Cloth is a mixed-media artwork composed from stacked and layered fabric and textured materials. The layers of materials in different colors come together to form a domed building on a dark background.
Ruby Chishti, Stratigraphy Of Cloth, 2023. Recycled cloth, wood, 54 x 36 x 3 1/2 inches.

A partir de la ropa desechada de personas desconocidas, construyo monumentos comunales y colectivos: un acto de recuerdo, un acercamiento a quienes nunca he conocido y a quienes he amado y perdido. Estos monumentos conmemorativos se acumulan como capas de historia, la estratigrafía de la tela refleja el tiempo profundo, como formaciones geológicas formadas a lo largo de miles de millones de años.

Las prendas desechadas y producidas en masa guardan en su interior rastros de interdependencia: cómo vemos, tocamos y sentimos el mundo, cómo dependemos de los demás, tanto cercanos como lejanos, cómo la presencia y la ausencia conforman nuestra experiencia vital.

Mediante el desmontaje y la reconfiguración de prendas encontradas, creo estructuras evocadoras que invitan a reflexionar sobre nuestras conexiones emocionales y físicas con el espacio, con los demás. Estas narrativas critican las estructuras patriarcales y los sistemas de exclusión, desafiando los rígidos límites entre los medios artísticos y las construcciones sociales. Al deshacer y volver a montar, mi trabajo derrumba las distinciones entre artesanía y monumento, entre memoria personal y colectiva.

Cosiendo a mano miles de capas de material desechado, me resisto a las jerarquías, honro la complejidad y abrazo el peso de la historia. En una época de ajuste de cuentas con el medio ambiente, transformo los residuos en testimonios, insistiendo en que incluso lo que se desecha tiene valor.

A close-up detail of a sculpture by Ruby Chishti shows layers of fabric scraps and threads stacked to create a multicolored composition. Tiny windows and other mixed media elements are interspersed in the sculpture.
Ruby Chishti, work-in-progress

Mi práctica tiene sus raíces en mi formación como estudiante de literatura punjabí, influida por los poetas sufíes que, con humildad y reverencia, adoptaron la voz femenina para desafiar las normas arraigadas. Nacida como la cuarta hija en una sociedad patriarcal, sé lo que significa que te pasen por alto, forjar un significado a partir del silencio, afirmar una existencia que el mundo no reconoce fácilmente.

Quiero que mi trabajo invite al tacto, despierte el reconocimiento, haga visibles las fuerzas invisibles que dan forma a nuestro mundo. ¿Cómo honramos el trabajo y la resistencia de quienes la historia ha ignorado? ¿Cómo cambiamos nuestra perspectiva para valorar los hilos invisibles que nos unen?

Tanto si esculpo la forma de un ser humano, de un animal o de una máquina -haga lo que haga-, intento evocar la existencia frágil y luminosa que nos conecta a todos.

A view of Ruby Chishti's studio shows a work-in-progress with an outer frame and a fabric sculpture handing inside. Various scraps of fabric and art-making materials are strewn about on the floor.
Ruby Chishti, Only Madonna, child and her reverie (in progress), 2024. Men’s shawl, recycled ceremonial clothing, thread, foam, polyester, pantyhose, archival glue.

La mortalidad ha moldeado mi forma de ver el mundo: perdura en mi manera de percibir, coleccionar y crear. Mi trabajo es mi lenguaje, la única forma que conozco de conectar a través del tiempo y el espacio. Encuentro significado en los objetos dispuestos de tal modo, en los gestos pasados por alto, en las historias que nunca encontraron expresión pero siguen existiendo, a veces con una magnitud demasiado grande para contenerla.

Soy, por naturaleza, una solitaria, que se mueve por el mundo con una necesidad insaciable de conectar, pero siempre a distancia. El silencio ha sido mi compañero, la soledad mi refugio. Pero dentro de esta quietud, hay un profundo anhelo de alcanzar, de comprender, de entretejerme en algo más grande.

El arte es mi puente, mi voz cuando las palabras fallan. A través de mis manos, de hilos y telas, hablo. En el acto de crear, me siento más cerca de la humanidad, de lo que no se ve, de lo que no se oye, de lo olvidado. Creo no sólo para que me comprendan, sino para comprender, para disolver la distancia, aunque sólo sea por un momento, entre el mundo y yo.

On a work table in Ruby Chishti's studio, a hand with medium skin ton holds a section of stuffed fabric up to a female form created with cotton stuffed into shaped sections of pantyhose.
Work in progress, 2024

Antes de venir a Estados Unidos, pasé 11 años cuidando a mi madre, que quedó paralítica en un accidente. Aquella experiencia transformó mi relación con el tiempo, revelando su peso, sus ciclos de cuidados, pérdida y resistencia. Encuentro ecos de esta resistencia en todas partes: en la postura de una persona que atraviesa dificultades, en la arquitectura que guarda historia entre sus muros, en el trabajo invisible que da forma a nuestro mundo.

Me atraen las intersecciones entre la ornamentación arquitectónica y las prendas ceremoniales, los paralelismos entre el cuerpo humano y las estructuras construidas. ¿Cuál es la diferencia entre el trabajo no reconocido y el trabajo considerado valioso? ¿Cómo honramos a quienes han dado forma a nuestro mundo sin reconocimiento?

In Ruby Chishti's studio, a soft sculpture of a voluptuous female form sits in a gold velvet armchair with head resting on hand.
Ruby Chishti, Beyond masters I (in progress), 2024. Recycled clothing, polyester, cardboard, archival glue, thread, wool.

Mi estudio es un espacio en el que me pierdo en ideas, recuerdos y lenguaje, pues lo que de verdad importa no es sólo lo que ocurre, sino cómo se recuerda y el significado que damos al recuerdo, al amor y a la pérdida.

Mi estudio nunca ha sido un lugar fijo: existe dondequiera que esté. Por pequeño que sea el espacio, lo transformo en mi mundo creativo. Tengo la suerte de dividir mi tiempo entre Brooklyn y el lago Peekskill, moviéndome entre la energía de la ciudad y la soledad de la naturaleza.

Durante mucho tiempo, sin un estudio adecuado, aprendí a crear en fragmentos, llevando siempre conmigo una aguja, hilo y retazos de tela: trozos de material que viajan conmigo, esperando a tomar nueva forma. La ropa desechada tiene un significado inmenso para mí; es un mundo en sí misma.

Recojo lo que otros desechan: bolsas y bolsas de retales olvidados. Incluso después de barrer el suelo, recojo los hilos más pequeños, guardándolos como si fueran artefactos de historias perdidas. Amigos y conocidos me traen sus prendas gastadas, y yo paso tiempo estudiando sus texturas, rastreando sus historias, esbozando e imaginando nuevas formas.

Resting on the floor of Ruby Chishti's studio, a sculptural composition of a house is created with layers of fabric that create a striated composition.
Work in progress in Ruby Chishti’s studio

Mi proceso es fluido, un diálogo entre la idea, el material y el descubrimiento. A menudo, comienza con un pensamiento fugaz: una imagen, un sentimiento, una pregunta que perdura. Para captarla, hago un pequeño boceto, no como un plano, sino como una forma de aferrarme a la idea antes de que se me escape.

A partir de ahí, mi interés se profundiza. A veces, busco los materiales adecuados para dar vida a la obra, y no empiezo hasta que los encuentro. Otras veces, el propio material me habla primero -su textura, su historia, sus posibilidades- y de él surge la idea.

A Silent Carousel is a large wall-hung sculpture depicting a carousel, rendered in bits of fabric and thread that are pieced and stacked together.
Ruby Chishti, A Silent Carousel

Mis mejores momentos en el estudio ocurren cuando empieza algo nuevo y se apodera de mí una urgencia. Trabajo en varias obras a la vez, cambiando de una a otra cuando me siento atascada, cuando un momento de la creación necesita espacio para respirar. Apartarme me permite volver con nuevos ojos.

Mi estudio está lleno de obras sin resolver, cada una con infinitas posibilidades: algunas se convierten en nuevas creaciones, otras se desmontan y renacen como otra cosa. Nunca hay nada realmente acabado; todo está en proceso de transformación.

Por ejemplo, en El mundo es una puntada suelta, transformé una máquina de coser, un objeto de trabajo y creación, en algo totalmente nuevo. La esencia de la obra permaneció constante, pero el proceso de creación fue un descubrimiento continuo. Dejo espacio para lo inesperado, para que la obra tome forma de maneras que no había planeado.

The World is a Loose Stitch is a sculpture that transforms an antique Singer sewing machine resting on a wooden table into figure of a horse and rider. The horse is created with gold and black sequined fabric, and the figure is rendered in silver sequined fabric, with a pointed gold sequined hat. The figure appears to be sewing on the fabric that creates the horse form.
Ruby Chishti, The World is a Loose Stitch, 2024. Antique Singer sewing machine, cloth, thread, yarn, found fabrics, polyester, archival glue.

Hace poco hice una exposición con el mismo título -Elmundo es una puntada suelta-como oda a los guerreros que existen a pesar de todas las adversidades. Es un lugar donde se celebran y valoran sus luchas silenciosas y sus historias.

Como mujer del mundo actual, me enfrento a la batalla constante de intentar ser yo misma en una sociedad que sexualiza y cosifica implacablemente. La representación superficial de los cuerpos de las mujeres disminuye su humanidad, rebaja su autoestima y refuerza un marco patriarcal y sexista. Me opongo a ello esforzándome por ver la esencia humana de las mujeres, especialmente de las mayores, reconociéndolas como seres adorables que han soportado luchas durante toda su vida, con sus historias grabadas en el cuerpo.

An installation view of an exhibition of sculptures by Ruby Chishti. In an art gallery with white walls and concrete floors, numerous artworks rest on pedestals and hang from the walls.
Ruby Chishti, The World is a Loose Stitch, Aicon Contemporary, September 26 – October 26, 2024.

Recientemente he realizado maquetas de figuras ancestrales con forma de guerreras, algunas en arcilla y otras con tela reciclada, cada una de 16'' de altura. Se fundirán en bronce y servirán como ecos de siglos pasados, representando las batallas que las mujeres tienen que librar para ser ellas mismas. Donde poco a poco nos deshacemos de las expectativas sociales. Donde nos conformamos y perdemos nuestra identidad. Donde nuestras voces se pierden y se olvidan.

In an art gallery with white walls and concrete floors, three artworks are visible: One a fabric piece that hangs on the wall, one a soft sculpture of a voluptuous female form that reclines of a pedestal, and a set of two fabric birds that face each other on the floor.
Ruby Chishti, The World is a Loose Stitch, Aicon Contemporary, September 26 – October 26, 2024.

Mientras navegamos por tiempos inciertos, mi trabajo se nutre de un profundo deseo de fomentar la empatía y desmantelar los prejuicios. Desafía, incluso obliga, a los demás a pensar al unísono. No puedo encontrar la paz en un mundo desprovisto de ella. Tengo la profunda responsabilidad de crear obras que atraigan a la gente, de crear experiencias que parezcan personales, como si las historias que comparto fueran las suyas propias, vividas y sentidas. Mediante obras evocadoras e inmersivas, me esfuerzo por cultivar un espacio en el que la comprensión trascienda la división, y en el que el arte sirva de puente hacia nuestra humanidad compartida.

Un proyecto en el que estoy trabajando actualmente y que se relaciona con este deseo es Sombrero de Guerrero. En esta obra, estoy cosiendo a mano sombreros de fieltro y tejido de lana, cada uno de ellos cuidadosamente elaborado y colocado junto a individuos que se han rendido, aquellos perdidos en los márgenes de la sociedad. Las personas sin hogar de las calles de Nueva York libran batallas inimaginables cada día. Las pequeñas luchas se convierten en monumentales cuando se ven agravadas por problemas de salud mental, pobreza y exclusión sistémica. Al colocar un sombrero de guerrero junto a ellos, quiero comunicarles que los veo, que importan, que son guerreros que no deben rendirse.

A pencil is shown on paper, creating a sketchy drawing of a woman's smiling face. She has short hair and wears a pointed skullcap hat.
Ruby Chishti, Self Portrait sketch with Warrior Hat, 2024.

Este proyecto nace de mi profunda conexión con la ciudad de Nueva York, que comenzó cuando llegué por primera vez en 2006. De pie en el metro, oí el anuncio de un tren con destino al World Trade Center, un destino que ya no existía. Busqué rastros de dolor en los rostros que me rodeaban, percibiendo las pérdidas tácitas y la resistencia que definían a la ciudad. En ese momento, Nueva York se convirtió en algo más que un lugar; se convirtió en un recuerdo vivo, un testigo de la historia, de la que yo también formé parte.

Los sombreros se erigen como símbolos de resiliencia, fuerza y honor, honrando a los guerreros olvidados que siguen luchando en silencio contra sus circunstancias. Este proyecto implica vivir con problemas de salud mental; una vida suspendida, una mente fracturada, un silencio que no podía romper. Al salir de esa oscuridad, me sentí atraída por los que aún permanecen en sus garras: las voces que no se escuchan, los cuerpos acurrucados en las estaciones de metro, las almas perdidas en un mundo que las ha dejado de lado. Ahora no los veo como extraños, sino como reflejos de una época en la que yo también estuve al borde del abismo.

Esta experiencia me ha acercado a quienes luchan por existir en un mundo que se mueve demasiado deprisa como para fijarse en ellos. Quiero crear obras que hablen de ello, que den cabida a los vulnerables, a los rotos, a los olvidados. Quiero coser su presencia en mi arte, para recordar al mundo que están aquí, que siempre han estado aquí. Que son nosotros.

Left: A sketchy drawing of a female form striding sideways, clutching an infant in a fabric wrap that swirls around her body. The woman's face is obscured and she wears a pointed hat reminiscent of medieval armor. Right: A clay maquette of a female form wearing an infant in a fabric wrap. The woman's face is obscured by grill lines. She wears a pointed hat and carries a bag in one hand.
Ruby Chishti, Untitled Study, 2024, and in-progress maquette.

A veces, la vida parece una puntada suelta, frágil pero que lo mantiene todo unido. Mi obra ha crecido de un modo que nunca imaginé, moldeada por los vientos del tiempo y la experiencia. Con mi próxima exposición individual en Rohtas 2 de Lahore (Pakistán), que se celebrará junto con el Festival Literario de Lahore, espero entablar conversaciones significativas con estudiantes de arte, educadores, instituciones y el público. Esta exposición presentará obras nuevas junto a otras expuestas recientemente en la Exposición de Artistas de Brooklyn, en el Museo de Brooklyn. También participaré en The Golden Thread Part 2, organizada por BravinLee projects, una exposición de artes de la fibra que tendrá lugar del 10 de abril al 16 de mayo de 2025 en un edificio histórico del South Street Seaport de Manhattan.

Recibir la Beca Joan Mitchell ha reforzado mi existencia de formas que nunca imaginé. Me ha proporcionado un marco de apoyo, ofreciéndome fuerza y la posibilidad de realizar sueños que antes me parecían lejanos, en particular mi ambición de crear esculturas a gran escala para espacios públicos. Tras haber trabajado en encargos a gran escala en Pakistán después de licenciarme, sueño con crear obras monumentales que existan en espacios compartidos aquí, obras que se erijan como marcadores de resistencia y memoria colectiva. He estado esbozando, dibujando y construyendo maquetas, dando forma a ideas que han vivido dentro de mí durante años para convertirlas en posibilidades tangibles.

Arc of Affinity is a soft sculpture composed of a group of female figures leaning together in embrace. Their bodies are constructed of remnants of patterned fabric, and they have yarn hair.
Ruby Chishti, The arc of Affinity (hugging figures), 2023. Recycled ceremonial clothing, foam board, archival paint, thread, wool, 12 × 10 × 8 1/2 inches.

Entrevista y edición de Jenny Gill. Más información sobre el trabajo de Ruby Chishti en rubychishti.com.

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